Capítulo 43. Una luna a punto de morir
Luz arrugó el rostro cuando escucho a la mujer decir aquello. Tenía muchas preguntas por hacer desde que se vio en aquel hospital con ese hoyo en el estómago, recuerdos que no eran suyos venían a su mente y entre ellos estaba ella… una mujer de cabello blanco y piel igual de pálida que traía consigo unos ojos amarillos.
¿Quién era ella? ¿La conocía? Por supuesto que la conocía, lo sabía, porque muy en el fondo alguien le respondía aquella pregunta.
—¿De qué deberes estás hablando? —preguntó ell