Capítulo 42. Una luna real
El auto se detuvo justo frente a aquella mujer que esperaba pacientemente la llegada del alfa. La curiosidad por saber que hacía un desterrado en sus tierras era mucho más grande que la historia que arrastraba su lobo.
Cuando Nero se bajó del auto y se paró frente a ella con esa figura imponente a la mujer le temblaron las piernas. El hombre frente a ella tenía un pasado oscuro, motivo por el cual su ex mejor amigo tomo decisiones equivocadas.
—Vaya, que sorpresa, ¿qué te trae por aquí, alfa?