Mundo ficciónIniciar sesiónA pesar de que las habitaciones para los huéspedes estaban listas, además de una sustanciosa comida, los viajeros no tenían ninguna prisa en cambiar. Mael lo esperaba, y dejó que sus hermanos se los llevaran de cacería al bosque que rodeaba el lago.
Tanto ajetreo y tanta emoción habían fatigado a la reina, que aceptó retirarse a descansar hasta que los recién llegados tuvieran a bien entrar al castillo. Mael, en tanto, se r







