Mundo ficciónIniciar sesiónLo primero que hice fue prepararme un baño, obedeciendo a una urgente necesidad de fregarme y lavarme, porque nunca antes me había sentido tan sucia. Ni siquiera Lars y su hijo me habían resultado tan nauseabundos.
—Necesito más ricina —fue lo primero que le dije a Luva cuando tuve oportunidad de hablarle a solas, en susurros como siempre.
—Ya. ¿Planeas envenenar a todo el castillo? —bromeó meneando la cabeza divertida.
—Sólo uno más.
—Y no perderé tiempo preguntan







