Durante las primeras semanas de gestación, Valentina recibió una visita inesperada que altero la paz en la mansión que compartía con Mateo. Isabella hizo su aparición sin previo aviso, su figura elegante y esbelta recortándose en el marco de la entrada principal.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Valentina con voz helada, apretando inconscientemente sus manos—. No recuerdo haberte extendido una invitación, así que te sugiero que abandones mi casa inmediatamente. —Sabía perfectamente que los motivos