Emil.-
El ruso nos había dado la ubicación exacta del bunker, nos dio seguridad que allí era donde se escondía Yuri, un territorio que no habíamos explorado, el escondite sí que estaba oculto.
Una mina abandonada, que a simple vista no tenía nada, la fachada perfecta, iba a despellejar a Yuri con mis propias manos, si se atrevió a matar a mi hijo y tocarle un solo cabello a Nadia, su tortura sería muy lenta.
— Los hombres ya están posicionados –Desmond llega, colocándose el chaleco antibalas