Emily observa a Nicolay con ojos llorosos. Su cuerpo se estremece con cada sollozo que emite sin poderlo contener. La habitación se le hace mucho más pequeña al esperar su reacción. La que al parecer no llegará.
< Necesito controlar el dolor >, piensa.
Aprieta los dientes, los puños y respira profundo. Obliga a su cuerpo a detenerse, entonces ocurre, este le obedece. Sus ojos dejan de lagrimear y deja de temblar. Levanta la barbilla desafiante e intenta atravesar la puerta tratando de quitarlo