El cuerpo de Tiffany yace en el suelo con los ojos abiertos, vacíos. La sangre se extiende lentamente, mezclándose con la humedad del muelle. Camille sigue de pie frente a ella, el arma aún firme en su mano. No tiembla. Tampoco llora, contrario a ello, respira hondo, una vez, dos veces hasta calmarse por completo. Sus ojos se ponen vidriosos y las lagrimas comienzan a fluir bajando por su piel. El recuerdo del cuerpo de Jeff sin vida la azota como un látigo, ahora esta segura de que fueron ello