El ruso sale de la habitación donde se encuentra Emily. No porque se arrepienta de haberla amenazado. Sino porque estuvo a muy poco de abalanzarse sobre ella y hacerla suya, aunque ella gritara auxilio. Su autocontrol se quebró en el momento que el genio de la chica salió a flote.
Ella es un enigma para él.
Pero también es un reto. Es perfecta para lo que desea. Piensa en la clausula que no integró en el contrato. Sonríe. Se recuesta al espaldar de su cómodo sillón para evocar esa expresión de