Lyra abrió los ojos cuando el sol empezó a notarse, Ragnar la tenía atrapada entre sus brazos, apenas pudo darse la vuelta para ver la hora y cuando estaba a punto de levantarse él la detuvo y la arrastró de vuelta a la cama.
—¿A dónde vas? —le preguntó con la voz ronca.
Lyra sintió un cosquilleo en todo su cuerpo.
—Ya amaneció, debemos levantarnos.
Ragnar no respondió, solo llevó el rostro a su cuello y le beso la marca, la mano la atrajó hacía él ronroneando.
—Hoy nos quedaremos en la cam