Capítulo 54

—Si estuviéramos solos, te pondría ahora mismo contra esa pared y te follaría viva. —Vuelve a adelantar la cadera. El ardor desciende hasta mi sexo y me obliga a gemir. Maldigo mentalmente a Lucas.

—Podemos hacerlo en silencio —susurro—. Te dejo que me amordaces.

Él sonríe con malicia.

—Créeme, ibas a gritar tanto que ninguna mordaza lo ocultaría. —Me estremezco físicamente al pensarlo—. Mañana —dice con firmeza—. Quiero solicitar una cita. ¿Qué? ¿Una cita para follarme? Esto... ¡no h
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP