De pronto me siento invadida por un torrente de culpabilidad. Se perfectamente quien me ha mandado las flores. Me hundo en el sofá, hecha polvo. Acabo de dejarlo plantado y él me manda flores.
Bueno, técnicamente no lo he dejado plantado. Sólo he aplazado una reunión de negocios. Lo entenderá. Acepto las flores, firmo los papeles de la chica y después encuentro la nota.
ESTOY DESEANDO QUE LLEGUE MI CITA. TÚ TAMBIÉN DEBERÍAS SENTIR LO MISMO. UN BESO, N.
Acuno mi rostro sobre mis palmas.