—Me llevo a Addison a casa. —Nick toma la bolsa del gimnasio—. ¿Mañana vas a correr? —le pregunta a Derek.
—No, quizá tenga algo entre manos. —Me sonríe.
Nick tira de mí para sacarme del bar.
—Hasta la vista, Derek —grita por encima del hombro. Me despido con la mano libre mientras me arrastra fuera del bar. Derek alza la copa en señal de despedida. Los dos sonríen.
Nick me lleva a la salida del Hotel y a su Aston Martin a un ritmo más bien alto. Me abre la puerta del copiloto para que e