Veo cómo sus ojos me miran, escudriñándome como si pudiera descubrir algo oculto en mi interior. Me acerco con calma hacia el iPad para apagar la música, pero ella se aleja, como si temiera que fuera a tocarla. Sonrío con desdén, negando con la cabeza. ¿Ahora me teme? Por eso no me quería involucrar con ella. Todos, al descubrir quién soy realmente, se alejan como si tuviera lepra.
—Solo voy a apagar la música —musito con una sonrisa amarga—. No la voy a herir, teniente Moretti —escupo el títul