Propiedad de Lucio.
MILA.
Al volver a la mansión, la figura de Sasha ya me esperaba en la entrada con esa postura impecable y la elegancia gélida que la caracteriza. En cuanto nuestras miradas se cruzaron, supe que su presencia no era coincidencia.
—Lucio estará ausente unos días —soltó sin preámbulos, sus ojos fijos en los míos—. Tienes unos días para estar con tu familia.
Sus palabras fueron un dardo de doble filo. Por un lado, el anhelo de abrazar a mi hermana, de oler el cabello de mis sobrinos y de p