Habían pasado dos días desde la última conversación de Iris con su madre, y la ansiedad la consumía poco a poco. No sabía cómo manejar las emociones que la asaltaban cada vez que pensaba en lo que estaba por enfrentar. Menos aún con Hugo cerca. Ni siquiera lo había invitado a su graduación, y ahora, con sus amigas y su madre creyendo en la supuesta relación, sería extraño que él no asistiera. Aunque todo fuera una farsa, no quería que lo juzgaran como un mal compañero.
Debía decírselo y, mientr