Kaelys habló dentro de ella, firme, clara, sin espacio para dudas.
“La joya.
Es la única manera sin dañarlos.”
Lyra apretó los dientes.
—No puedo concentrarme… ¡no así!
Kaelthar gritó cuando una garra le abrió el hombro.
Su cuerpo temblaba.
Su respiración era un jadeo roto.
Lyra sintió que algo dentro de ella se quebraba.
No solo por el peligro.
Sino por la idea de perder a alguien más…
como ya había perdido tanto.
—¡Basta!
Kaelys extendió su presencia dentro de ella, cálida y luminosa.
“Tócala