El aliento caliente de Ronan tocó la nuca de Lyra como una quemadura invisible.
Un roce que no debería existir en este tiempo.
Un fantasma que había esperado enterrarse en su muerte… y que ahora volvía a atormentarla en su propia reencarnación.
Era el mismo aliento que la había marcado.
Que había convertido su vida anterior en una pesadilla interminable.
El mismo que se escurría en sus sueños con el sabor metálico del terror.
—Qué conveniente —murmuró Ronan, su voz grave rozándole la piel co