Capítulo 51

La luna ya no era un disco lejano, sino un fuego blanquecino que inundaba el claro del abedul. A su alrededor, la manada Volkov se dispuso en círculo: lobeznos erguidos, guardias con la lanza en ristre y brujas de blanco lunar trazando runas en el aire. El abedul restaurado, con su corteza plateada y cicatrices vivas, se alzaba como el corazón de todo lo que había sido roto… y reunido de nuevo.

En el centro, Kaeli tomó la palabra con un pulso tembloroso, pero decidido:

—Yo, Kaeli de la Luna,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP