El sol se alzó sobre Langyan con una intensidad que parecía deliberada.
Los vitrales de la mansión Volkov proyectaban luces doradas sobre los pasillos, y las criadas caminaban con telas ceremoniales entre los brazos. Las brujas de Elaren habían comenzado a preparar el altar de unión en el jardín de lunas, trazando círculos de protección con polvo de estrella y agua de eclipse.
Kaeli observaba desde el balcón.
Vestía una túnica de lino claro, el cabello recogido en una corona sencilla, y el colg