42• La ópera - Parte III.
Me acerqué demasiado al balcón, incapaz de apartar la mirada de Celine. La seguí con los ojos mientras tomaba asiento, y uno de los hombres se inclinaba para decirle algo al oído antes de colocarse detrás de ella, junto al otro, como dos sombras vigilantes.
Celine dio un pequeño paso hacia adelante para ver mejor la obra, sin imaginar que, justo al frente, yo la observaba con el corazón atrapado en la garganta. Sentí cómo mi mundo se detenía, cómo el tiempo se estiraba, convirtiendo cada segund