19. La caza bajo la luna
Adhara
No sé por qué esta noche me cuesta respirar. El aire me pesa. Siento como si alguien caminara sobre el techo con los pies descalzos.
Samuel duerme, pero su cuerpo no descansa. Se mueve, murmura, gira la cabeza. A veces, cuando sueña así, dice el nombre de Mariel, y eso me despierta más que cualquier ruido.
Salgo de la habitación con cuidado para no hacer crujir la madera. Enciendo la lámpara del pasillo. La luz parpadea una vez y se estabiliza. Afuera no hay viento, pero las cortinas se