28. La puerta de Umbra
Eira
El santuario huele a piedra vieja, humo de resina y metal frío. No es un aroma agradable, pero es el que conozco desde siempre. Aquí es donde Umbra se abre y se cierra. Aquí es donde decidimos a quién dejamos entrar.
Hoy vamos a abrir para nuestra hija. Paso la mano sobre el borde del círculo central. La piedra está grabada con runas antiguas que solo unos pocos podemos leer sin perder la cordura. El Sendero del Revés reposa dormido, esperando que lo llamen.
—Otra vuelta —murmuro.
Lythra a