Capítulo 22

El silencio que siguió a las palabras de Félix fue tan denso que podría haberse cortado con una navaja. Ese "nosotros" quedó suspendido en el aire como una promesa prohibida o una amenaza deliciosa, y yo sentí un latido fuera de lugar. Un pulso que no era solo mío, ni de ellos, sino de la casa entera que parecía escuchar.

Félix clavó sus ojos en su hermano, la expresión en su rostro tallada en una seriedad peligrosa, como si ese "nosotros" hubiera sido un movimiento inesperado en un tablero car
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP