Los días pasaban volando y para thiago era una situación muy mala. Sentía que todo se podía escapar de sus manos con la llegada de su tío. Pero decirle la verdad, lo alejaría sin duda algún ay él, no estaba preparado para eso. No lo quería así.
Mientras tanto. Jimena despertó con la sensación de vacío instalada en el pecho. Se estiró entre las sábanas de seda, esperando ver el nombre de Tiago iluminando la pantalla de su celular. Pero no había nada. Ni un “buenos días”, ni un emoji, ni siquiera