Mundo ficciónIniciar sesiónPensé que podía hacerlo todo, desde siempre creí que podría con todo lo que me arrojara el destino, pero... ¡Qué gran error! Recuerdo que solía jugar bajo mis reglas. Este era mi reino. Hasta que el apareció... Todo sucedió en ese invierno, un invierno extremadamente frio. Me miro con esos ojos brillantes y un color rojo reflejaba en sus pupilas. Al ver sus ojos cambiar a aquel color rojo fue cuando lo supe. Me estaba cazando, me persiguió y como todo lo que hace bien me encontró. -¿Acaso intentas escapar de mí?- su voz era arrogante, mejor dicho él era arrogante. ¿Por qué tenía que tener ese estúpido gesto de autosuficiencia dibujado en su rostro? -Podrás ser un vampiro, pero no olvides que yo también lo soy- dije sin inmutarme en mis palabras, era tan fuerte como el... o eso pensaba. Él sonreía. ¿Qué le parecía tan divertido? -Desde el día de hoy...-Hizo una pausa mientras me miraba directamente a los ojos- Eres mía- sentencio con toda seguridad. ¿Eres mía? ¿Qué rayos significaba eso? ¿Qué chico de 18 años usaba frases como esas? Pero desde ese día fue el comienzo de mi larga lista de problemas que se me avecinaba con Axel Blake. Sin saber que ese nombre me marcaria de por vida. Mi sentencia había sido dictada, Mi vida era un campo minado. Y por alguna razón el estúpido brillo de sus ojos no ayudaba...
Leer másPrologo
El ego entre dos personas puede terminar matando a ambos, nosotros lo aprendimos por las malas, pero nadie había dicho que tenía que ser así para siempre.
En un mundo entre vampiros y humanos existen reglas, existen clases, y existen razas, pero sobre todo en ese mundo existía un chico llamado Axel Blake, el cual yo nunca hubiera tenido nada que ver con él o su existencia si yo no hubiera sido tan orgullosa, y lo suficientemente tonta para formar un pacto con él.
Y hasta en estos momentos aun me pregunto si eso fue bueno...
La idea de trabajar juntos jamás había sido una opción, siempre fuimos repelentes, nunca coincidíamos en algo por demasiado tiempo, y aun así nuestras ideas empezaron a encajar.
Buscar siempre nuevas formas creativas de destruirnos era el objetivo, todo iba bien y seguíamos un patrón común en odiarnos, hasta que todo se vino abajo. Nuestras miradas habían cambiado, y en un mundo donde este solo desea ver como te ahogas tuvimos que darnos la mano, confiarle tu vida al enemigo, se supone que ese era el plan ahora, de esto se trataba todo. Se resumía en un sencillo paso ¿Le hubieras confiado tu vida? ¿Y porque yo siquiera le confié la mía?
Capítulo 1: Este es mi reino
Andrea:
En clase de gimnasia. Había terminado de dar una voltereta para luego ser rodeada de aplausos y halagos. Sin duda era la mejor. Al igual que cada clase. No podía pedirle mucho a la vida, era popular y lista; sin mencionar extremadamente fuerte y ágil.
-Otra nota perfecta Cruz- escuche decir al entrenador
-Al igual que cada mañana- dije mientras me retiraba del gimnasio
Yo mandaba. Este era mi reino. Y lo hubiera seguido siendo hasta que ese día a mi salón de clases llego un alumno nuevo. Nunca pensé que el fuera una amenaza, nunca pensé que él hubiera llegado a ser diferente. Jamás me imagine que desde ese día mi lujosa vida se vería opacada por él.
Estábamos sentados con apenas unas horas para que se acabaran las clases de ese día pero... ¿Eso detuvo a ese alumno de venir? Pues la respuesta es no amigos.
-Les presente a su nuevo compañero de clases su nombre es Axel Blake- le presento la profesora
Me recosté sobre mi pupitre y apoye mi mejilla sobre mi mano ya algo aburrida.
-El viene de Londres; por favor sean amables con él y háganlo sentir como en su casa- dijo la profesora cuando lo invito a tomar asiento.
El vio su asiento con una mirada de desprecio como si en realidad no le agradara nada estar en ese lugar y antes de darme cuenta me miro; a decir verdad no le tome mucha importancia, aunque suene arrogante muchos chicos solían mirarme, pero... algo en su mirada era diferente, no sabría decir con exactitud que era pero se sintió extraño. Naturalmente comprendí que era una sensación que no me agradaba.
Las horas pasaron mientras la profesora de historia hacia preguntas.
-¿Alguien puede decirme que era afrodita en la mitología griega?- pregunto la profesora
-Era la diosa del amor- conteste naturalmente como todas las clases
-En realidad...- Oí una voz intercediendo en la conversación- Siendo más exactos ella era la diosa de la belleza, el amor, el deseo y la reproducción- esa era una voz nueva.
Esa fue la primera vez que oí hablar a Axel Blake.
Su mirada era desafiante ¿Qué rayos se supone que estaba haciendo?
-¡Claro que lo sé!- espete molesta- Pero a menudo se alude a ella en la cultura moderna como la diosa del amor- contraataque
-A veces es mejor dar las respuestas correctas o simplemente no darlas
-¿Qué?- exclame indignada
-Las cosas se las hace bien o no se las hace- me contesto con simpleza.
Vaya engreído. ¿Qué le pasaba a este chico?
Iba a responderle cuando el timbre sonó. Aunque todos en la clase nos quedaron viendo a ambos, era la primera vez que alguien me corregía y eso no me gustó nada.
¿Qué se creía ese insignificante humano?
Pero era algo que no se quedaría así.
Salí del salón con mi mochila, extremadamente molesta. Ni siquiera le preste atención, solo pase de largo. Pero lo espere en la puerta de la salida. ¿Él se tenía que ir a su casa no? Entonces tendría que pasar por ahí.
Espero unos 30 minutos. ¡30 minutos de mi valioso tiempo! ¿Qué tanto hacia ahí adentro?
Cuando salió lo vi bien. El chico tenía cabello negro y unos ojos azul oscuro. ¿Era guapo? Pues les contestare con todos los suspiros que lanzaron mis compañeras al verlo por primera vez. Pero me importaba una m****a eso. Conocía a miles de chicos igual que él y mejores. Pero lo que paso esta mañana no se podía quedar así.
-¿Esperaste mucho por mí?- lo escuche decir, el modo en que él hablaba hacia que me moleste, era tan... tan... sobrado.
-Aclaremos algo niño....- me interrumpió
-Yo tengo 18 y tú 17; y sin embargo yo soy el niño- sonó sarcástico
-¡No me importa cuántos años tengas!
Esperen... él dijo que yo tenía... ¿17? ¿Y el cómo rayos sabia mi edad?
-Pues entonces niñita no me hagas perder mi tiempo. – dijo mientras siguió caminando
Me moleste. Enserio me moleste.
-¡Suficiente! ¿Crees que esto es un juego? Que te quede algo bien claro. ¡Este es mi reino!
-¿Reino?- espeto burlón –Pues si tú eres la reina; yo soy el rey- dijo con una sonrisa triunfante dibujada en su rostro
-No tienes idea de con quién te estas metiendo- dije sonando amenazante
-¿Y qué no más podría hacerme una medio vampira?
Mi corazón se detuvo.
¿Cómo sabia eso?
Mi padre iba a matarme. Nadie debía enterarse de eso.
-Como... No sé de qué hablas...- soné a la defensiva
-Tranquila que yo tampoco soy humano- intercedió
-¿Qué?- ahora si ya estaba realmente confundida
-Soy un vampiro también
No podía creerlo... Pero eso tenía sentido. Pero si eso era cierto él debía ser un vampiro puro. Solo los puros pueden sentir la presencia de otros vampiros cerca. Así que él ya lo sabía.
-Como sea quiero que te alejes de mi vida. Como lo dije antes la que manda aquí soy yo. Para que puedas entenderlo "Es mi territorio"- dije mientras le planteaba como eran las cosas aquí.
-Creo que un territorio debe ganarse, si quieres demostrar que eres la mejor hazlo con hechos y no con palabras
-¿Qué propones?- pregunte curiosa
-Un reto- dijo sin titubear en ningún momento
-¿Cómo un desafío?- pregunte
-Algo parecido a una puesta
-¿Y qué apostarías?- dije interesada
-Bueno ¿Qué quieres?- pregunto
-Que te salgas de mi vida para siempre- fui directa
-Hecho. Sin embargo si yo gano, tendrás que entretenerme para el resto de tu vida.
¿Entretenerlo? ¿Qué?
-¿Eh?
-Mira me obligaron a venir aquí ¿sí? Así que lo único que quiero es algo de diversión. Si demuestro ser el mejor entre tú y yo; Tú serás mi esclava personal
-Sabes suena mejor el término "Entretenimiento"- dije algo hostil
-¿Aceptas?
-...- Dude
-¿O tienes miedo de que demuestre que yo soy el mejor?- sonó desafiante
¡Maldito arrogante!
-Hecho- dije mientras estiraba mi mano para cerrar el trato
-¿Qué haces?- pregunto extraño mientras me veía raro
-Cierro el trato- dije esperando su mano
-Esa no es forma de cerrar un trato- aclaro
-¿Cómo quieres cerrarlo?- dije mientras cruzaba mis brazos
-Pues como los vampiros lo hacen- dijo serio mientras miraba hacia mis manos
-Hablas de un... ¿Pacto?- dije algo confundida mientras agarre mis muñecas y las apegue a mí.
-Naturalmente- respondió sereno –Por las reglas ancestrales
¿En qué consistía un pacto de vampiros? Simple. Era un pacto de sangre. Cada quien bebía sangre del otro, generalmente una pequeña mordida bastaba.
Al principio mis dudas me rodeaban
¿Sería una buena idea hacer un trato con este vampiro parado frente a mí? Es decir... No conozco nada de él.
-¿Qué esperas?- pregunto en un tono algo impaciente irrumpiendo así en mis pensamientos
Supongo que mi orgullo era más fuerte
El estiro su mano hacia mí.
Lo mire por unos momentos con algo de recelo. El mirar de sus ojos a los míos era algo que lograba intimidarme
Tome su brazo, apenas sentí su piel, lo note; era fría, totalmente fría. Yo no era así; después de todo soy media vampira mi temperatura es media. Acerque su brazo a mi rostro y rápidamente clave mis dientes por la parte de su muñeca, solo tomo unos segundos, aunque su sangre no era como ninguna otra que haya probado.
Cuando me separe; su brazo regreso a él, mientras por unos segundos se examinó su muñeca donde estaba la marca de mis colmillos.
El chico ni siquiera reacciono, fue como si no le hubiera dolido nada.
Me limpie la poca sangre que tenía en la boca y después estire mi mano hacia él.
El agarro mi muñeca rápidamente pero al hacerlo inevitablemente me jalo un poco hacia el por la fuerza que uso, acerco mi muñeca cerca de su rostro; se tomó la molestia de examinar cada parte de ella, y juraría que hasta la olfateo un poco para luego ver como sus ojos cambiaban a un color rojo intenso.
Yo ya había escuchado que los vampiros puros al momento que van a atacar sus ojos cambian de color. Aunque nunca lo había visto hasta ahora. Mis ojos simplemente no pueden hacer eso, solo soy una medio vampiro.
Para ser honesta la mordida dolió, sus dientes se clavaron en mi piel y sentí algo arder, fue inevitable para mi soltar un quejido de dolor cuando lo hizo. Nunca antes nadie había tomado sangre de mí, así que no sabía lo que se sentía exactamente, para ser honesta era una sensación que no me gustó nada.
-Ya... b-basta... d-duele...- dije entre cortante.
Él se separó de mi después de eso, y examine mi muñeca lleno de manchas de sangre corriendo aun de ella, la herida de su muñeca cicatrizó rápido solo fue cuestión de segundos; después de todo él es un vampiro puro, pero la mía no. Y simplemente... dolía.
Antes de darme cuenta lo vi rasgar parte de su camisa y sin permiso alguno tomo mi muñeca y empezó a envolverla con ella.
El... lo hacía para detener la sangre que corría de esta.
-Nunca antes nadie había bebido sangre de ti ¿No es cierto?- sus palabras me tomaron por sorpresa
-¿Cómo sabes eso?- pregunte rápidamente mientras terminaba de envolverla por completo -¿Soy tan obvia?
-Tu cara me lo dijo todo.- contesto tranquilo - Me lo hubieras dicho y así hubieras sido más dócil contigo cuando mordí- fue extraño, él estaba siendo amable supongo.
-De acuerdo
-Nuestro trato está hecho Cruz.-dijo sonriente- Mañana empieza el juego- fue lo último que dijo cuándo lo vi marcharse.
Ese fue el día. El día en que mi reino se derrumbó. Sin saber en qué lluvia de problemas me metería desde que hicimos ese pacto. Cuando nuestro destino fue sellado.
-Entonces, ¿Quién era afrodita?-La diosa del amor es bastante obvio ¿no?Axel piensa que las respuestas no son iguales, pero si son bastante parecidas de aquel primer dia, y sobre todo Andrea seguía siendo ella. Eso no había cambiado. No se había enamorado de una persona diferente-¿Fueron por las medallas?- otro joven de rubia cabellera había entrado en la salaAxel negó -no tuvimos tiempo. Seguimos poniéndonos al dia en todas las clases-a mi me parece que están jugando con rompecabezas-son sesiones terapéuticas- dice el a la defensivaEl otro joven suspira -Como sea, Ryan llamo. Mando sus saludos, las gracias, y su apoyo. Hará cuanto pueda para aportarle recuerdos a Andrea-Recuerdo que el me gustaba-dice la chica-Claro, eso si lo recuerdas- suelta Axel con cierto pesar. Luego la mira -Tranquila, no tienes que esforzarte tanto.-También te recuerdo a ti besándote con varias chicas en el colegio-¿Por qué recuerdas solo lo malo?La joven de cabellos oscuros se encoge de hombros a
Corie:Pronto los medios vampiros llegaron. Tanner fue apresado. Y para mala suerte de los jóvenes experimentados. Elías de Arcas fue asesinado, junto con Lyssandro Marques. No había forma de luchar contra ellos. Incluso cuando Tanner confeso que el efecto del suero se les pasaría ya había sido demasiado tarde. Los mataron en la batalla por defensa propia.No hubo otra opción.Y con Elías fuera, la descendencia de un gran apellido vampiro. De Arcas. Al menos tiene el consuelo que se ha reunido con el resto de su familia. Quizás fue piedad.-Da igual lo que haya pasado -dice Tanner mientras lo tienen apresado -me encargue de que el consejo y muchos otros vampiros puros olviden. No saben que esto sucedió. Para ellos nosotros seguimos siendo su amado ColesheterYo lo miro espantada ¿lo que está diciendo es cierto?Yo miro hacia Matt. El solo lo observa con expresión tranquila.Por otro lado, cuando miro hacia Axel, este se encuentra arrodillado en el suelo con Andrea a su lado. Ha acabad
Andrea:Decir que éramos un gran ejercito era decir poco. - ¿Cuándo viajaron todos estos vampiros?- ¿no crees que es un poco tarde para preguntar eso? - me dijo, yo entendía perfectamente su pregunta. No cuando estábamos literalmente frente a la entrada del Colesheter.-A estas alturas, ya deben habernos visto llegar, nuestra marcha hacia el castillo. Ya deben de haber alertado a los guardias -se me acerca junto con su caballo y me estira una espada -hazme un favor, -me mira -no mueras.Yo le asiento mientras tomo el arma.Camino rápidamente con el resto de los hombres -no deberías estar aquí- le digo una vez llego a él.-...-el no responde.- ¿Loran?-Lo sé, soy un puro. Si me atrapan definitivamente seré una desventaja más que una ventaja por eso trato de ponerme seguro con ustedes.- ¿entonces te quedaras aquí hasta que conquistemos la gran mayoría de los pisos del castillo?El me asiente -apenas vea un gran avance iré hacia allá- mira hacia una de las grandes ventanas superiores
Tanner:Había esperado. había sido paciente y había esperado.El error fue brutal- ¡¿Dónde está la otra?!-Mi señor... ellos... ellos son todos los que había en la celda.La familia Blake se hallaba a las espaldas del guardia. Todos sin decir una palabra, todos ausentes, todos salvo una.- ¡Maldita sea! ¿Es que acaso tengo que hacerlo todo yo?Camino a paso rápido y decido hacia Axel -libéralo -le ordeneEste lo hace, y casi automáticamente el cae al suelo. Sus manos viajan rápidamente a su cabeza retorciéndose de dolor. No sabía que había estos efectos secundarios en las mentes de los vampiros controlados. Nunca tuve tiempo de analizar la otra parte.Lo tome de los cabellos y lo obligue a levantarse para que me mire -¿Dónde está la otra?- ¿Qué?-La otra ¡Tu hermana! La pequeña.-Oh...-dice y sonríe.¿Cómo podía estar sonriendo? Yo tenía el control sobre él y su familia. Yo lo tenía todo ahora. El no tenía nada. ¿Por qué actuaba como si el perdedor en esta escena fuera yo?Lo agarre
Último capítulo