53. Amenaza de aborto.
Zaira
—No la veo convencida, señorita Zaira. Quizá usted piensa que él está con la señorita Angélica, pero creame no lo esta — aseguró y de verdad vi sinceridad o quizás eso le dijo Leonardo.
Reí despacio, y ese simple gesto provocó que el dolor en el vientre se intensificara. Rodé los ojos, incrédula. ¿Qué le iba a importar? Si ni siquiera me levantaba la llamada. Él sabe que a esta hora cualquier llamada mía es una emergencia, pero seguramente está con su prometida, reconciliándose… quizá incluso siendo íntimos. Negué despacio y traté de no pensar, porque hacerlo solo me frustraba y me hacía sentir aún peor, y sobre todo tenia unos celos inmenso.
Me recosté en el respaldo del asiento. Las manos de Marcos llegaron a mi frente y, de repente, me puse nerviosa por su tacto. ¿Porqué el actuaba de esa manera?
—Está muy caliente… tiene fiebre alta. ¿No lo notó antes?
—Si, lo noté. Pero por favor no se preocupe por mí, estaré bien. Solo necesito descansar y llegar a tiempo al hospital.
—¿C