19. Pasion en el Manantial.
Zaira
Mi corazón latía desbocada al pensar que este caballo en cualquier momento provocaría una caída, Leonardo solo reía a carcajada mientras que yo, moría de miedo, uno del que jamás había sentido. Y lo primero que se me vino a la cabeza era que este hombre estaba jugando conmigo por alguna extraña razón lo sentí de esa manera. —Quieres provocar un accidente— le grité al borde del llanto. Su risa me estaba empezando a dar cólera y con mi codo le di golpe en el estómago. A lo que él no se inmutó en detener la velocidad en la que el corcel andaba. Leonardo soltó un suspiro divertido, pero finalmente tomo las riendas con firmeza. Tiro de ellas hacia atrás con un movimiento, bajando ligeramente su peso hacia el asiento de la montura para luego darle orden al corcel. —Calma, poderoso— le dijo mientras acariciando el pelaje del caballo con la otra mano y enseguida el animal relincho obediente. —Creo que no estás bien de la cabeza— murmuré sintiendo aun mi corazón acelerado por el susto de