20. No caeré en su hechizo
Leonardo
La molestia se fríe en mi interior. Ella diciéndome que no ha tenido ningún hombre, ni siquiera intimidad… no le creo ni madres.
Quiere hacerme creer que fui el primero. Mató a mi hermano fácilmente con su mentira, con su lujuria, porque esta mujer es única en la cama. Incluso a mí me ha embrujado.
Pero no me rendiré. Acabaré con ella porque ya veo esa chispa de sentimiento flotar en su interior por mí. Juro que por un momento pensé caer en sus brazos porque es exquisita, su piel tan suave, su forma de moverse me envuelve como un urgido.
No obstante, no pienso caer. No pienso rendirme tan fácilmente, ante su hechizo, porque yo soy Leonardo Valverde y no soy ese tipo de hombre que se deja manipular por una falda, por una simple mujer, que aparenta ser santa, pero quizás es una día la vestida de angel, manipuladora con su carita de tonta.
Que pensará Zaira Mendoza. Ahora preguntándome a mí si realmente amo a mi prometida. ¿Por qué necesita esa respuesta? Ni siquiera amo a Angél