RONAN
El salón de estrategia estaba en silencio. Rambo revisaba unos mapas extendidos sobre la mesa, mientras Livia tallaba con su uña el brazo de su silla con fastidio. Sentía la tensión en el aire incluso antes de abrir la boca, pero ya no me importaba.
—Tengo que ir a una de las aldeas más lejanas —les dije, cruzando los brazos—. Una de las que colindan con la frontera del Reino del Agua. Han habido reportes de incursiones, y necesito asegurarme de que todo esté en orden.
Rambo alzó la mirad