Mundo ficciónIniciar sesión—Terminemos con esto, tengo cosas que hacer. Solo para que lo entiendas, necesito a mi lado una Luna fuerte y HERMOSA. Yo, el Alfa Cullen Niles, de la manada Garra de hierro, te rechazo a ti, Rebel Lawson, como mi compañera y Luna. Al instante, sentí como si me abrieran el pecho y me destriparan. El dolor era el peor que jamás había sentido. Pero me negué a mostrar debilidad frente al Alfa Cullen. Me mantuve rígida y obligué a mi rostro a no reaccionar. Roxie aullaba con desesperación, porque quería a su compañero y él acababa de rechazarnos, causándole a ella un dolor inmenso también. Cuanto antes aceptara, más pronto podríamos seguir adelante. —Yo, Rebel Lawson, acepto tu rechazo. Fue como un golpe mortal definitivo. Vi al Alfa Cullen agarrarse el pecho, tomando respiraciones profundas. Después de un par de minutos, se enderezó. Yo seguía sin moverme, soportando todo el dolor hasta que Roxie y yo pudiéramos estar solas. —No le mencionarás esto a nadie, ¿entiendes? Con todo el dolor que sentía, no pude reunir las fuerzas para decir que sí, así que solo asentí. —Bien, no puedo permitir que la gente sepa que estuve unido a una loba como tú —dicho esto, se dio la vuelta y se marchó. Me giré y regresé al lago, me senté junto a mi guitarra y entonces mis barreras se derrumbaron. Me apreté el pecho y lloré durante horas. Roxie, sintiéndose débil por el rechazo, se retiró al fondo de mi mente. Seguía hablándome, pero su voz era mucho más baja. Me sentía increíblemente sola. Se suponía que los compañeros destinados debían amarse, pasara lo que pasara. Él debía protegerme, valorarme y amarme. Sin embargo, nunca me había sentido más rechazada y sola.
Leer más—Creo que estoy manteniendo a mi compañera cerca de mí, cariño. ¿Qué crees que estoy haciendo? —le di una sonrisa juguetona antes de llevar mi nariz a su cuello e inhalar su aroma—. Esto de aquí —dije mientras aspiraba su fragancia—, esto es mi hogar, dulzura.Ella acunó mi rostro y se mordió suavemente el labio inferior. Luego me besó con delicadeza. Me encantaba que se estuviera sintiendo cómoda conmigo para hacer aquellas cosas y tomar la iniciativa. Yo, siendo el Alfa que era, aproveché de inmediato la disposición de mi compañera. Deslicé mis brazos alrededor de su cintura y la moví hasta que quedó a horcajadas sobre mí. Profundicé el beso mientras la presionaba contra mi hombría. Olí su excitación y moví mis manos bajo su camiseta. Escuché un pequeño gemido escapar de su boca y aproveché la oportunidad para explorar su boca de nuevo. Era deliciosamente apetecible; nunca tenía suficiente de su sabor. Presioné su cuerpo curvilíneo contra el mío y moví mis caderas contra su sexo. El
—No parece que él supiera cómo estaban tratando a Rebel —miré a Renz.El explorador continuó.—No, Alfa, por lo que me dijo la Omega, él no lo sabía. Tenía un ataque de rabia, pero ella dijo que no creía que fuera por la Luna, sino porque, si se corría la voz, eso haría quedar mal a Garra de Hierro y, por extensión, él quedaría mal. Pero esa no es la parte más perturbadora, Alfa —comentó con vacilación.—No me sorprendería, es Cullen. Suele ser una decepción —admití—. Adelante, continúa.—La Omega dijo que el Alfa Cullen contactó por el enlace mental a su Beta y a sus guerreros para que vinieran a la casa de los Lawson a arrestarlos y arrojarlos a los tres a los calabozos después de la medianoche. Aparentemente, la Omega escuchó al Alfa Cullen decirle a su Beta que se presentaría como un héroe ante la Luna y usará eso para convencerla de ser su amante, mientras elegía a otra loba para que fuera su Luna.Ante eso, gruñí y me puse en pie. Todo lo que veía era rojo. Ese maldito basta
Punto de vista de AustinMe sentía nervioso por la salida de Rebel y Lacy. Quería ir con Rebel, pero sabía que ella necesitaba entablar relaciones en la manada. Lacy podría molestarme hasta el cansancio, pero creía que, si alguien podía lograr que Rebel se abriera más, era ella.Le envié un mensaje por el enlace mental a Lacy y le pedí que tomara fotos al azar sin que Rebel lo supiera y que me enviara sus tallas, en caso de que alguna vez quisiera comprarle algo. Sonreí al ver fotos de ella con gafas de sol y sombreros graciosos. Se veía muy despreocupada. Eso era lo que quería para ella: felicidad.Escuché a Renz reírse entre dientes.—Nunca pensé que vería el día en que el Alfa Austin Willis fuera un cachorro enamorado.—Púdrete, Renz. Solo me aseguro de que sea feliz. Después de lo que nos contó hoy, no merece nada más que felicidad —dije con seriedad—. ¿Has podido averiguar algo sobre Rebel y su familia de buenos para nada?—Sobre Rebel, no. Era como si ella no existiera allá
Seleccionamos los vestidos y, mientras nos íbamos, vi una tienda de música con varias guitarras. Me detuve a mirarlas en el escaparate. Lacy, sin embargo, notó mis ganas de tocar y me arrastró dentro de la tienda.Me detuve frente a una Gibson Hummingbird. Estaba hecha de caoba y palisandro. Era de un color rojo vino y absolutamente hermosa. La levanté del soporte donde descansaba cuando el vendedor se acercó caminando.—Disculpe, no se toca a menos que planee comprar —era un poco… demasiado sarcástico para mi gusto.—Nunca soñaría con tomar una Gibson Hummingbird a menos que fuera para comprarla. Sin embargo, quiero escuchar si tiene un sonido tan dulce como todos dicen —dicho esto, empecé a rasguear y a cantar "Things a Man Oughta Know" de Lainey Wilson; para cuando terminé, tenía a una multitud a mi alrededor aplaudiendo. Lacy, en algún momento, empezó a grabarme mientras tocaba. Luego miré al vendedor directamente a los ojos—: Envuelva esta.Él me miró de arriba abajo.—¿Siqui
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