Adara se detuvo un momento frente al juzgado, respirando profundamente antes de dar el siguiente paso. Blade la observaba con una calma que solo él lograba transmitir, en medio del desastre que aparentaba ser ante su normal y evidente personalidad impulsiva, y también a pesar de la tensión palpable que se desbordaba en el aire. El paso que estaba por dar no solo era hacia el enorme monstruo arquitectónico que representaba el edificio judicial, sino hacia un terreno desconocido, donde la profesi