Las palabras seguían lloviendo en su mente, y Adara sintió una creciente desesperación. Cada pensamiento de Christian era más oscuro, más cruel. «Si el jurado tiene alguna duda, simplemente eliminaremos esas dudas. No dejaré que un hombre como él camine libre. Adara no puede saber lo que realmente es. Es mejor que se pudra en prisión».
Esa última parte del pensamiento la alertó. No entendía nada, pero parecía involucrarla. Adara sintió una presión insoportable en su pecho. La verdad ya no impor