«¿Qué desencadenó esto? ¿Por qué él está tan fuera de sí?», se preguntaba mientras lo miraba a lso ojos enrojecidos.
El rostro de Vladislav, ahora completamente distorsionado por la rabia, se acercaba aún más, como una sombra, y su mirada era tan intensa que le hacía sentir la opresión en el pecho.
Vladislav respiró profundamente, la furia que lo invadía era tan visceral como su naturaleza. Sentía cómo su control se desvanecía, como si una fuerza más grande que él lo empujara a seguir una ruta