Cap. 149. El último regalo de Alexandros.
Narrador omnisciente.
Mientras la doctora deslizaba el transductor sobre el vientre de Maite con precisión, la habitación permanecía en un silencio cargado.
Maite mantenía la vista fija en los rostros de su padre y de Celine. Ambos parecían al borde del asiento, conteniendo la respiración con la ansiedad palpitante de quien espera un milagro… o una tragedia.
Era la primera vez, desde que había cruzado la frontera entre la adolescencia y la adultez, que alguien la acompañaba en una consulta médi