CAPÍTULO 39 – Estarán seguros, estarás segura
Kerana no esperaba que Arasy la buscara tan temprano. Cuando ella llamó a su puerta, Kerana sintió un nudo formarse en su estómago, el mismo presentimiento que solía perseguirla cuando algo importante estaba por revelarse.
Entró despacio, con la serenidad que siempre la caracterizaba. Aun así, Kerana notó un leve temblor en las manos de la luna del alfa. No era un gesto común en ella, que solía mantener el control incluso en los momentos más adverso