CAPÍTULO 40 – Las respuestas sumergidas
Kerana salió de su cabaña tras la conversación con Arasy. Habían encontrado a sus padres adoptivos. Estaban vivos. Estaban bien. Pero no recordaban nada de ella.
Ese detalle, más que cualquier otro, la tenía respirando apenas.
Deseaba correr hacia ellos, abrazarlos, exigir que la miraran a los ojos hasta que algo —lo que fuera— despertara un recuerdo. Pero sabía que Arasy no la habría detenido sin motivo. Y si él decía que no era seguro… entonces no lo er