El amanecer encontraba a Marco frente a la oficina del Dr. Ignacio Montes, respirando profundamente antes de cruzar el umbral. No iba con la intención de una confrontación directa, sino armado con una estrategia tan calculada como cualquier plan quirúrgico.
—Ignacio —comenzó Marco, cerrando la puerta tras de sí con un click suave—. Necesitamos hablar sobre lo de ayer.
Montes alzó la vista desde sus papeles, una ceja arqueada en desafío. —¿Vienes a reclamar por tu pupila, Quiroga? No sabía que l