Mundo ficciónIniciar sesiónEl frío de Zúrich cortaba como cristal. Thiago lo sintió cuando descendió del Mercedes negro que lo esperaba en el aeropuerto privado de Kloten, con el aliento convertido en niebla y la certeza de que lo que encontraría en la Clínica Edelweiss cambiaría todo.
Eran las dos de la madrugada, hora de México. Las seis de la mañana en Suiza. El cielo comenzaba a clarear sobre los Alpes con esa luz pálida y despiadada que n







