Mundo ficciónIniciar sesiónEl sobre era blanco. Ordinario. Del tipo que usa cualquier laboratorio privado del país para entregar resultados que cambian vidas sin el menor ceremonial.
Ximena lo sostuvo con ambas manos en la cocina del penthouse mientras Thiago preparaba café con esa eficiencia silenciosa que había aprendido a reconocer en él: movimientos precisos, sin desperdicio, como si incluso los gestos domésticos fueran parte de una estrategia más amplia. Sebastián estaba sentado en el extremo de la barra de







