Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl colapso no fue dramático. Eso fue lo que más perturbó a Ximena después, cuando intentó reconstruir la secuencia de eventos con la distancia clínica que exige la memoria para volverse soportable. No hubo grito, no hubo convulsión espectacular. Augusto Monteverde simplemente dejó de sostenerse.
Había tomado la fotografía con ambas manos, esa imagen de Valentina con diecisiete años, sonriendo frente a una fachada que Ximena había identificado como la clínica de Monterrey donde la inter







