Madeleine estaba tratando de ahogar su rabia con el champán, cuando Romain le arrancó la botella de la mano y de la boca.
—¿Qué diablos se supone que estás haciendo al tratar de emborracharte? —le gruñó rabioso—. Se supone que debes estar totalmente lúcida para que puedas hacer lo que acordamos, pero si te emborrachas y terminas inconsciente lo único que conseguirás es que esa basura Lacroix te folle.
A Madeleine se le revolvió el estómago de solo imaginar tener que compartir el lecho matrimo