Capítulo 38.
POV – MILA.
La llamada de mamá llegó temprano, justo cuando estaba revisando unos correos.
—Mila —dijo con ese tono cálido que siempre me desarma—, ¿ya felicitaste a Nicolás?
Fruncí el ceño.
—¿Felicitarlo? ¿Por qué?
—¡Hoy es su cumpleaños, hija!
Solté una risa nerviosa. ¿Cómo era posible que no lo supiera? Nicolás jamás mencionaba nada, y ahora entendía por qué: no le gustaba celebrar.
—Gracias, mamá —murmuré, con un nudo en el estómago—. Me acabas de salvar la vida.
Colgué y me quedé en silenc