ALESSANDRO RIZZO
Me encuentro con Lucas cerrando unos negocios en el bar de siempre. Este bar lo tenemos para lavar el dinero de los negocios que manejamos.
—¿Estás de acuerdo con el cargamento?
—Sí, dile a Diablo que pase por él y que le ponga nuestro sello. No quiero errores, Lucas. Ese cargamento es importante.
—No te preocupes, todo está coordinado.
—De acuerdo.
Salgo de la oficina viendo a un montón de personas bailando y tomando, pero mis ojos quedan clavados en una pelirroja con falda y