BIANCA
La luz del amanecer se filtraba por las cortinas de seda de la habitación de Bianca, proyectando sombras alargadas sobre el suelo de mármol. Llevaba horas despierta, contemplando el techo con la mente repleta de pensamientos contradictorios. La imagen de Luca se había convertido en un rompecabezas imposible de resolver. Un día la protegía con fiereza, al siguiente la miraba con un odio apenas contenido. Sus ojos, que a veces brillaban con una calidez que le aceleraba el pulso, podían tor