LUCA
Luca observaba a Bianca desde la distancia, apoyado en la pared de la terraza mientras ella conversaba con algunos de los socios menores de la familia. La luz del atardecer romano bañaba su figura, otorgándole un aura casi etérea que contrastaba con la dureza que había adoptado en las últimas semanas. Pero él podía verlo. Podía ver las grietas en su armadura.
Tres copas de champán. Ese era el límite que Bianca solía imponerse en las reuniones de negocios, pero hoy iba por la cuarta. Sus ge