En la terraza trasera de piedra de la villa, se encuentra una larga mesa de madera tallada a mano, sin mantel y con vetas visibles. Sobre ella, una hilera de candelabros con velas gruesas que se encuentran encendidas y parpadean con la brisa.
Han dispuesto cuatro servicios con platos de cerámica siciliana con motivos florales en azul y oro, pitados a mano. Las sillas son todas diferentes, heredadas o robadas de diferentes épocas, pero todas elegantes, mostrando un toque deliberadame