Dentro del cementerio, todos los hombres de la organización que no se encuentran en servicio y que son cercanos al difunto, están allí, formando un semicírculo frente a la tumba abierta, mientras el sacerdote empieza el oficio, algo breve, puesto que el cura aunque no quiere estar en ese lugar, tampoco quiere arriesgarse a enfadar a la familia Mancini.
Algunos jefes de la Ndrangheta se encuentran liderando el semicírculo unos metros más cerca del féretro.
Salvatore observ