Mundo ficciónIniciar sesiónVALENTINA
Dante vuelve a caer en la inconsciencia.
Pero su voz, su intento de sonreírme antes de perderse en la oscuridad, me dan la mínima esperanza que necesito para no enloquecer.
Me aferro a su mano, sintiendo su pulso débil bajo mis dedos. Está vivo. Eso es lo único que importa.
El médico vuelve a entrar, con expresión cansada.
—Tienes suerte, chica. Lo sacamos de la z







