Javier
Me senté en la cama mientras Raquel terminaba de ducharse.
El agua se apagó y, unos segundos después, entró en el dormitorio con nada más que una toalla envuelta alrededor del cuerpo. Teniendo en cuenta lo que acabábamos de hacer, no debería haberme provocado esa sacudida de conciencia. Pero lo hizo.
Cada versión de Raquel era algo nuevo. Algo que quería recortar y guardar solo para mí.
Raquel con un vestido, lista para una cita.
Raquel en la ducha.
Raquel envuelt